miércoles, 25 de mayo de 2016

Invadirte

Dí mi nombre, que quiero ver cómo se derrite entre tus labios, mientras tu lengua paladea cada letra mojada.

Dí mi nombre, que quiero sentirme embriagado del aliento que lo empuja extenuado.

Dí mi nombre tras los estertores de una guerra de pasiones, que quiero oír cómo alzas tu bandera blanca.

Dí mi nombre mientras, con los ojos cerrados, buscas con tu mano el arma de tu deseo; guerrera sin freno.

Dí mi nombre, dílo en el silencio; que al hacerlo sonará como una bomba que estalla en mis adentros.

Dí mi nombre. Tan solo susúrralo en el campo de batalla de sábanas tersas; que estoy ansioso por invadirte de nuevo.



domingo, 8 de mayo de 2016

Todo lo explícito


Contigo tendría beso explícito.
Mi lengua penetrando entre tus labios,
notando la humedad, al hundirme en ti, en tus músculos contraídos.

Contigo tendría nexo explícito. 
Mi cuerpo enganchado al tuyo,
palpando mis manos tu voluptuosidad,
con el deseo erguido 
mojado de tu rosáceo laberinto.

Contigo tendría anhelo explícito.
Mi pecho sobre tu espalda imagino,
mientras mi curiosidad alzada busca perderse, tras tus tersas caderas,
por el lujurioso y oculto camino.

Contigo sería todo lo explícito.
Ni un rincón de ti que dejar sin conquistar,
ni un palmo de tu piel sin paladear,
ni una postura sin probar;
todo contigo sería exquisito.



jueves, 5 de mayo de 2016

lunes, 2 de mayo de 2016

Versos oxidados

Versos oxidados son aquellos que las lágrimas y los suspiros han creado.

Al leerlos te infectan del dolor de quien los escribió. 

Al recitarlos, sus estrofas saben a hierro; sangre de un herido corazón.

Al escucharlos duelen, porque hablan del sentimiento que se envenenó.

Versos oxidados son aquellos hechos de lágrimas y suspiros; alambres olvidados.